
Se distinguen tres formas:
El lomo de la hoja es recto y el filo, curvado, p. ej. en el caso de cuchillos de preparación. Esta forma permite el rodamiento de la hoja sobre la superficie de corte.
Tanto el lomo del cuchillo como el filo están ligeramente curvados y rematados en punta. Con una punta tan marcada como ésta, p. ej. la de los cuchillos de mechar, se puede, entre otras cosas, rellenar la carne de caza con panceta o hierbas.
El lomo de la hoja está arqueado y el filo va recto hasta la punta de la hoja. El corte puede realizarse, fácilmente y sin movimiento de balanceo, sobre una superficie, p. ej. en el caso de los cuchillos para verduras.