
La norma básica primordial:
¡Maneje siempre los cuchillos con cuidado!
Los cuchillos deben estar afilados. Esto significa, no obstante, que deben tenerse en cuenta algunas normas de seguridad para su uso. Siguiendo estas indicaciones se evitarán accidentes:
Un cuchillo afilado es más seguro que uno sin filo, dado que se hace menos fuerza al cortar con él. El cuchillo penetra mejor en el alimento, no se escurre y la mano no se cansa tan pronto.
Mantenga siempre un cuchillo en un lugar bien visible, con el mango apuntando hacia usted y lo suficientemente alejado del borde de la mesa para que no pueda caerse. No lo cubra con un paño de cocina o algún objeto similar para evitar tocar la hoja inadvertidamente. Ponga toda su atención en tomar el cuchillo por el mango. Si da el cuchillo a otra persona, ofrézcale siempre el mango.
La verdura, la carne, el pescado, el embutido o el pan son diferentes en cuanto al tamaño y la consistencia. Por ello, para cada uso existe un cuchillo apropiado.
Utilice siempre el cuchillo separándolo del cuerpo. De este modo, evitará herirse, en caso de que el cuchillo se resbale.
Ello implica el riesgo de graves heridas de corte.